Cuando
se habla de la marca Chanel, es necesario remontarse a sus orígenes: Gabrielle Bonheur Chanel, o
más conocida como Coco Chanel: la mujer
que rompió con el estilo de la Belle Époque con su línea informal y cómoda que
liberó a la mujer de los aparatosos corsés y expresó los deseos de libertad e
igualdad de la mujer de su época.
Esta
mujer parisina que vivió en los años de entreguerras, es la única diseñadora de
moda que figura en la lista de las personas más influyentes del SXX debido a la
importancia que tuvo (y sigue teniendo) la empresa textil que creó y la
innovación en el uso del traje de sastre para las mujeres. Pero no todo en la
vida de Coco Chanel fue lujoso, sus
raíces humildes hicieron de su infancia una miseria. Tras años sumida en la
pobreza, Chanel entra en contacto con un
estilo de vida de riqueza y ocio y recibe clases de diseño.
En 1913, abrió una
pequeña boutique donde se vendía ropa casual pero lujosa utilizada para el ocio y
el deporte. Este negocio se extendió por el mundo entero siendo así una de las
marcas más prestigiosas que existen. Dos de sus creaciones más importantes
fueron el traje de sastre femenino, mencionado anteriormente y el perfume
Chanel nº5.
Chanel es una de las empresas más reconocidas de la
alta costura, que diseña artículos de lujo y alta costura que marcan tendencia
en las pasarelas, actualmente la empresa pertenece a Alain y Gerard Wertheimer,
los cuales han hecho de Chanel una marca más llamativa y divertida que juega
con los colores para crear conjuntos más nuevos y frescos, pero siempre
conservando su propio sello: la elegancia, la sofisticación y el carisma a la
hora de vestir.